Jarabacoa, La Vega.- En el matadero de Jarabacoa se pudo observar como las piezas de carne cortadas de diferentes animales eran tiradas en el suelo, donde la sangre de los animales sacrificados corría por doquier entre las piezas que luego irían al consumo humano. Desconocemos quien es el responsable de darle seguimiento a que estos productos lleguen sin contaminar al consumidor final, para así evitar enfermedades por bacterias tomadas en el piso ensangrentado.




